7.11.10

Experiencia Nº 33

No sé si por conflicto de intereses o por falta de comprensión has decidido ir a un concierto en vez de venirte conmigo al cine. Alegas que ya habías quedado antes con tus colegas, pero sabes que llevamos un tiempo sin vernos y que te echo de menos. Yo creía que tu también me echabas de menos a mi...

La sala del cine está repleta, es el estreno de la película. Los asientos no están numerados así es que busco un hueco por donde puedo y me siento al lado de un hombre extrangero moreno de unos cuarenta años. Empieza la película, todo está a oscuras. El señor de mi lado apoya su cuerpo sobre el reposabrazos que está más cerca mío, y a los pocos minutos escurre su brazo derecho hacia un lado posando su mano sobre mi muslo. Mi frustración y mi impotencia es inmediata, solo puedo reaccionar levantándome y yendome de la sala. Demonios, de verdad quería ver esa película, tanto como para ir sola porque tu no querías venir conmigo. Pero por culpa de un desgraciado cualquiera tengo que salirme de la proyección mientras tu te lo pasas bien en un concierto.

Por lo visto el cine y el pub están en el mismo edificio, así es que después de mi disgusto decido subir a la planta de arriba en busca del puto concierto, aunque no sé muy bien para que voy. Cuando me asomo por la puerta te veo de colegueo, estais un grupo de tios sin camiseta disfrutando a tope del momento, pavoneandoos delante de las tias, muy a lo Dorian Gray. Intento escrutar tu cara buscando algún signo de que te acuerdas de mi, de que piensas en mi, de que me echas de menos, de que me necesitas contigo, pero no lo encuentro... Así es que cojo la puerta y me voy con la desilusión más grande de este mundo.

[soñado en París la noche del 4 al 5 de noviembre, creo...]

0 dejabus:

Publicar un comentario