4.3.10

Experiencia Nº 26

Subo las escaleras por un hueco estrecho, la luz es incandescentemente amarilla. Sí, esa luz horrible de las bombillas que ya ni se venden, pero alumbra, alumbra un montón. Llevo un chaquetón rojo y el pelo largo otra vez. He venido a ver a alguien, pero no sé a quien. En el segundo piso agarro el pomo de una puerta, se gira sin resistencia, "¿Hay alguien?", pero al apartar totalmente la puerta y meter un pie en la casa una fuerza descomunal me empuja de un golpe por el rellano haciéndome chocar con la puerta del vecino de enfrente. Me quedo allí estamapada con todos los músculos en tensión, "¿Pero, qué coño?". Una voz me advierte desde el interior de la casa: "No vas a poder entrar, lleva aquí afincado no sé cuánto tiempo, no hay manera de deshacernos de él", a lo que yo contesto "Pero, ¿qué es? o ¿quién es?", "No lo sabemos, sólo sabemos que no está dispuesto a irse". Tengo el vello del cogote erizado y me tiemblan las piernas pero me coloco bien el abrigo y me dispongo a intentarlo de nuevo, pero antes de que pose mi mano sobre el pomo de la puerta ese jodido fantasma vuelve a empujarme con un estridente rugido lanzándome escaleras abajo. Esta visto que yo no puedo hacer nada... Julia, seguro que el fantasma sabe que es vulnerable. De repente me invaden el miedo y la desesperación, no puedo dejar a mi hermana sóla, estoy segura de que va a ir a buscarla.

Voy al hospital psiquiátrico donde está ingresada mi hermana y les digo a los encargados que voy a dormir esa noche con ella. Cuando se apagan las luces de los dormitorios ella ya está dormida, pero yo no, y efectivamente vuelvo a notar esa presencia detrás de la puerta, vuelvo a escuchar el aliento helado de la muerte y vuelve a escamárseme la piel del horror. Me quedo muy quieta bajo las sábanas, aprentándome sobre mi misma deseando que ese espantoso ser obvie sin querer la mente accesible de mi hermana. Pero se entreabre la puerta, se desliza debajo de mi cama y empieza a jugar con mis zapatillas. Respiro con prudencia, al menos ha pasado de Julia, pero ¿qué querrá de mi? Salto de la cama para plantarle cara pero el espíritu me escupe bramidos y se escapa dando un portazo. Corro a buscar a alguien de guardia y le cuento que hay un fantasma, el encargado me dice que no pueden hacer nada, que no utilizan ningún tipo de medio esotérico en estos casos. Vuelvo depeccionada a la habitación de Julia, pasaré toda la noche despierta si hace falta.

La presencia vuelve una y otra vez a jugar con mis zapatillas.
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Vivo otra vez en la Fuensanta, en la calle Marcos Redondo, pero esta vez no es un piso de 70m2, sino una graaaan casa. Mamá me da algunas instrucciones antes de irse de viaje, me ha dejado comida y sábanas limpias en todas la camas, Seci, Harry y Nerea se van a quedar conmigo a vivir los días que ella esté fuera. Mamá coge su bolso, me da un beso y se va. Corro al salón de los árboles a decirles a los chicos que ya estamos solos. Cuando entro en el salón de los árboles (si, es un salón donde no se atisba el altísimo techo porque los árboles lo cubren con un manto espeso de hojas, el ambiente allí es tan húmedo como en el trópico) Seci está intentando seguir los pasos de Nerea que está buscando una especie de hada o algo así, y Harry está mucho más lejos buscando duendes también. Los tres se giran cuando me ven entrar, yo llevo ropa de calle, mientras que ellos parecen recien salidos de un cuento, sobre todo me deleita el vestido verde de Nerea, le cae sobre la piel como un beso en el cuello de una mujer, es hipnotizante. Cuando salgo de mi trance extasiante entiendo que no encajo allí ni con cola así es que les dejo tranquilos con la excusa de que he quedado para cenar con Judit (sí, la novia de Luciano).

Es de noche, mientras ceno con Judit me pregunto por qué con ella si puedo y con Luciano no. Ella me demuestra que le importo. Elegantemente me pide si Irene Askla puede quedarse en mi casa a dormir, el piso de Judit está lleno de amigos que han venido a un concierto de no sé quién y no hay camas suficientes. LLamo a Seci, Harry y Nerea y les pido opinión. Todo correcto, esta noche somos cinco en mi casa =)






[madrugada del 4 de marzo del 2010]

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