7.11.10

Experiencia Nº 34

Como en la vida real, a veces uno espera promesas que nunca podrán cumplirse. El matrimonio es uno de los compromisos más difíciles de satisfacer, es una promesa que a menudo pienso que no llegará para mí. 

Esta noche era mi boda, había una cita a la que aparecer y un compromiso mutuo por el que luchar. Pero el novio había desaparecido, nadie sabía donde estaba, ni siquiera yo. LLegó muy tarde con excusas que de poco servían.

Madonna era la madrina, llevaba dos horas vestida como una oscura condesa para llevarme elegantemente al altar. Mi vestido no llegó a salir de la bolsa de la tienda. 

Hasta Guillermo llegó antes al evento.

Todos mis amigos se pasaron la noche preocupados, llamándome y buscando al novio.

El novio llego tarde, muy tarde. 

No creo que hubiera boda.

[soñado en París la madrugada del 6 al 7 de noviembre...]

2 dejabus:

Secilla! dijo...

:(

daktilo dijo...

te lo está poniendo chungo seci...

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